lunes, 24 de marzo de 2014

Una Familia Zoologica

Había una vez un pequeño colibrí que no sabia que era colibrí


Era solo una avecita color azul que llenaba de alegría los lugares por donde volaba,


Esta avecita era muy lista y por lo mismo su vida era un poco complicada, pues quería vivir muy muy rápido, sentía que podía comerse al mundo. Claro esto es algo q todos sentimos alguna vez cuando tenemos esa maravillosa y temida edad.


Azulita volaba de aquí para allá buscando y buscando pero ni ella sabia que era lo que quería encontrar, estaba muy confundida por algunas cosas que pasaban en su casita y así volando por aquí y por allá encontró un lugar en el bosque donde habitaban mas animalitos


- Un colibrí verde de alas espectaculares, el cual gusta también de revolotear de aquí allá mas rápido de lo que el ojo puede alcanzar a ver, con un gran corazón lleno no solo de amor si no de infinita paciencia, buen humor y sabios consejos


- Un Oso Pardo Kodiak , muy grande, que da la apariencia de ser muy gruñón y malhumorado pero en el fondo es un Oso que si bien impone una disciplina estricta sabe escuchar  y ayudar a los animalitos mas pequeños


-  Una conejita blanquita y chiquita, la cual intenta día a día hacer algo que la haga sentir que es útil y tiene algo de valor su estancia en el bosque


Se acerco tímidamente a muchos mas animalitos  y personas en el bosque, pero muchos al verla tan pequeña y hermosa querían hacerla pasar malos ratos, de esto se dieron cuenta el Colibrí y la Conejita, y como la mini Colibrí se gano su corazón pronto quisieron cuidarla de todos los peligros el bosque lleno de lobos y cazadores.


Poco a poco se empezó a ver la esencia de Azulita la cual estando quieta era de un Azul hermoso y brillante pero cuando extendía sus alas estas parecían adquirir mil colores, mientras mas aleteaba mas brillaban y hacían un arcoíris sin igual.


Pronto la adoptaron como parte de su familia, la Colibrí y la Conejita ya se querían como hermanas, y azulita entro pronto al circulo de la familia del corazón.


La conejita tenia a su papi que era ni mas ni menos que el Oso gruñón, y como la colibrí de mil colores adopto a la conejita como Tía, el pronto paso a ser su Tío, así juntos la familia zoológica como Azul la llama empezó a tener aventuras dentro del bosque, algunas muy divertidas otras no tanto, pero siempre cuidándose los unos a los otros, pues se dieron cuenta que así eran mas fuertes y que sentirse cuidado y amado es la mejor sensación del mundo.


Aquí entonces lectores es donde arrancan las aventuras de Azul en el duro, difícil, pero emocionante camino a través del bosque de la vida, y de su familia que siempre la acompaña.